La vida es más lenta cuando llega el fin de semana. Al menos para mi. En este curro la semana me acelera hasta límites anteriormente insospechados. Pero cuando llega el viernes por la tarde, es como si el tiempo se ralentizase, y fluyese como filmado por una steady cam. Llevo casi un mes sin usar el ordenador en casa (curiosamente el mismo tiempo que llevo en casa), y la tranquilidad reconozco que aumenta sensiblemente. Cuando llega el sábado sólo quiero disfrutar de mi tiempo y no oír el teléfono, ni leer e-mails. Llevo un mes dedicándolos a ver pelis con Inma, a pasear, a hablar de cómo nos cambiará la vida cuando nazca Víctor, a darnos algún chapuzoncillo en el Perellonet, y a buscar accesorios para ir decorando el piso.
No obstante ha ocurrido algo que hacía mucho tiempo que no sucedía y me ha gustado mucho: vuelvo a diseñar. Óscar & Yo hemos recibido un encargo para crear la web de un despacho profesional y ya estamos manos a la obra. Reconozco que a pesar de llevar casi un año sin apenas escribir CSS sigo tan fresco como el primer día. Cuando el boceto empiece a tomar forma es posible que lo muestre aquí.
Ésto me lleva a varias conclusiones. En primer lugar, que la decisión está tomada: voy a cambiar de aires. Ya he tenido alguna conversación interesante sobre este particular y creedme, enfermitos, que no habrá dudas si se materializa en una oferta buena. Segundo, que voy a renovar mi equipo. La semana que viene compraré una placa, un micro, una gráfica, una creative, cuarta y mitad de RAM y 350 gigabytes para montarle la casita al pingüino. Pero una casita sin ventanas, por supuesto. Porque para hacer un diseño en condiciones necesitas un equipo en condiciones. Y mi pobre AMD ya no da más de sí. Le agradeceré los servicios prestados y le daré una jubilación digna. De hecho ya lo estoy desmantelando…
En fin, que con el nuevo curso se avecinan cambios. Algunos se veían venir, y otros los voy a forzar. De momento casi todas las decisiones que he tomado tanto laborales como personales, han tenido resultados positivos. Cruzaré los dedos para que éstas también los den.
Estrés, agobio, desorientación… No sé, no lo tengo muy claro. Pero la cuestión es que llevo varias horas un tanto mareado, replanteándome si no necesitaré un cambio de aires. Y creo que si saco la caña, algo puedo pescar… En fin, no sé, necesito centrarme, porque este mes de agosto me está sentando francamente mal. Creo que estoy en un momento de punto muerto en mi vida y tengo que encontrar la forma de salir.Puede que rehaga mi c.v. ¿Quién sabe? Tal vez lo necesite.
Mamá, si me lees, no me hagas mucho caso, el calor a veces me afecta a mi neurona.
Como consecuencia de un pequeño susto que ahora no viene a cuento (más que nada porque se quedó en eso, en un susto), pasamos la noche del sábado y la mitad del domingo con Inma ingresada en un hospital. Debido a su estado, se impuso hacerle una eco para saber el estado del bebé y si todo andaba bien. Todo estaba en orden. Y el ginecólogo de guardia nos preguntó si ya sabíamos el sexo del bebé. Como ya dije días atrás, no se dejó ver, con lo que obviamente le contestamos que no. Él nos dijo que ahora sí podía verlo. Nuestro primogénito va a ser niño. Nos lo confirmará la eco de la semana 20, pero todo indica que ya no habrá sorpresas. Será varón.
De modo que nuestra tarea de ayer por la tarde fue buscarle nombre. De haber sido niña la decisión llevaba tomada mucho tiempo ya. Hubiese sido Aitana. Pero…
Así que después de dormir un rato y recuperarnos de la mala noche pasada, nos pusimos manos a la obra hasta que llegamos a un consenso: se llamará Víctor.
Víctor
Significado…
Variante de Vicente: El que triunfa.Origen…
Latino.Atributos personales..
Es práctico, comunicativo y observador. Tiene facilidad para hacer amistades. Es confiable y honesto. Cuando se propone algo, casi siempre lo consigue.Amor…
Espera a estar seguro de su pareja para mostrarse tal cual es.
Cuando he salido a almorzar he leído el periódico. Suelo hacerlo. Eso y comer cacahuetes. Dos hábitos que no consigo dejar del todo. La cuestión es que leía el Levante EMV. No es que sea santo de mi devoción, pero es el que quedaba libre. La cuestión es que en las últimas páginas, que habitualmente los periódicos dedican a la programación televisiva y todo eso, había una reseña acerca de dos “estrellas” que abandonan sus cadenas y se lanzan a un futuro incierto. El “periodista” (lo entrecomillo, ahora lo entenderéis), afirmaba que el futuro de Andreu Buenafuente era incierto y que todo apuntaba a que en septiembre lo veríamos en La Sexta, pero dudaba de ello. En fin…

Así que ahora vamos a los considerando:
Considerando
Yo, sinceramente lo despediría. Porque le han pagado por no hacer su trabajo. De hecho, cualquiera que vea la tele o bucee por internet sabe más del futuro de Buenafuente que el periodista de Levante.
Dixit.